
El uso de medicamento durante la gestación es una situación muy común. Según un estudio el 90% de las mujeres tomaba un promedio de 3,8 drogas entre recetadas y no recetadas.
Las más comunes:
Antiácidos, Antinauseosos, Analgésicos, Antibióticos, Antihipertensivos, Antihistamínicos, Tranquilizantes.
La mayor parte de estas drogas no parecen afectar al bebé.
Las drogas sospechadas o confirmadas que pueden afectar al bebé son:
Antibióticos, Antihipertensivos, Antihistamínicos, Tranquilizantes, Ácido valproico, Dietilestilbestrol, Talidomida, Danazol, Cumarínicos, Alcohol, Fenitoína, Aminopterina, Andrógenos, Busulfan, Carbamacepina, Ciclofosfamida, Litio, Metimazol, Metotrexate, Penicilamina, Tetraciclina, Trimetadiona.
Analgésicos:
Los salicilatos (aspirina o similares) no producen malformaciones fetales. Pero después de las 34 semanas pueden disminuir el líquido amniótico y producir cambios vasculares en el bebé.
Anestésicos:
No se ha evidenciado aumento de malformaciones en estudios de anestésicos durante el embarazo. En EE.UU. se estima que 50000 mujeres por año recibirán anestesia durante la gestación, muchas de ellas aún antes de enterarse de la misma.
Aún la anestesia local, lidocaína (Xylocaína) no ha mostrado efectos adversos, ni siquiera en el primer trimestre del embarazo.
Vitamina A:
Dosis muy elevadas (mayor de 10.000 UI por día, podría aumentar el riesgo de malformaciones. En las vitaminas prenatales suelen usarse dosis de 5000 UI.
Alcohol :
Si el consumo de alcohol llega o sobrepasa los 60-90 ml (puro), o sea el equivalente a 4-6 vasos de vino o cerveza, por día, se puede producir el síndrome alcohólico fetal, caracterizado por déficit de crecimiento, retardo mental, alteraciones de la conducta, defectos cardíacos y aspecto facial atípico.
Tabaco:
Aumenta el riesgo de aborto, bajo peso al nacer, mortalidad perinatal, y desprendimiento de la placenta. No aumenta las malformaciones congénitas.
Cocaína:
Es un estimulante muy potente con efectos adversos fetales altamente peligrosos.
En la madre puede producir: infarto de miocardio, arritmias, rotura aórtica y accidentes cerebro vasculares, convulsiones y muerte súbita.
En el bebé puede producir desprendimiento placentario (con muerte fetal). Se han visto malformaciones intestinales, cerebrales, en vías urinarias y reducción de los miembros.
Si bien la mayoría de los medicamentos de uso habitual no han demostrado ser riesgosos para el crecimiento y desarrollo fetal, hay que recordar que sólo las vitaminas son clasificadas en el grupo A (absolutamente demostrado que no producen malformaciones).
El resto de las medicaciones se hallan en los grupos B o C. Por eso se recomienda no consumir innecesariamente y nunca sin supervisión médica. Pero tampoco implica que sea absolutamente prohibido recibir medicación.