
El 7 de julio de 2007, a las 11:39 de la mañana, apareció por primera vez uno de los más grandes y ambiciosos proyectos de RPP: “Mi novela favorita”, un conjunto de 52 novelas adaptadas especialmente para la radio y presentadas por el laureado escritor Mario Vargas Llosa.
Esa mañana, Raúl Vargas, director de noticias de RPP, sería el responsable, desde “Letras en el tiempo”, de levantar el telón…
“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, fue la primera novela que se emitió, marcando de esta manera un hito en la historia de la radio, como solo RPP ha sabido hacer a lo largo de sus 44 años.
Con Don Quijote también perdurará en el recuerdo la participación del desaparecido actor Ricardo Fernández, que hiciera de narrador, y junto a los actores Enrique Victoria y Ramón García darían vida al ingenioso hidalgo y su fiel escudero Sancho Panza.
Luego vendría el resto de novelas como Moby Dick, Cumbres borrascosas, Las aventuras de Tom Sawyer, Madame Bovary, el Conde de Montecristo, Nuestra señora de París, El caballero Carmelo, y una larga lista de clásicos universales, que bajo la dirección general de Alonso Alegría, capturaría los sábados al mediodía a un público diverso ávido de conocer muy de cerca su novela favorita.
Y así, también tuvimos como invitados, en “Letras en el tiempo”, a Alonso Cueto, Iván Thays, Rocío Silva, Rossella di Paolo, Jeremías Gamboa, Enrique Congrains, Marcela Robles, Augusto Tamayo, Giovanna Pollarollo y toda una nueva generación de periodistas y escritores que conforman la nueva hornada literaria, que compartieron sus gustos y aficiones por la lectura de cada una de estas novelas.
Ha pasado un año y el público sigue fiel, radio en mano, identificándose semana a semana con personajes como Emma Bovary, Papá Goriot, Tom Sawyer, Quasimodo, El Conde de Montecristo, y muchos más que han calado en el corazón de los peruanos…
Es así que Flaubert, Verne, Víctor Hugo, Cervantes, Mark Twain, Valdelomar, son parte del lenguaje cotidiano de ese personaje anónimo que nos escucha desde cualquier lugar del Perú, sea desde un grifo en un pueblito de la sierra central, un centro de mecánica en el cálido Iquitos o un puesto de comida en la avenida Abancay…
¡Señoras y señores, tenemos novelas para rato!
Foto RPP