Se han cumplido 97 años de la muerte del escritor italiano Emilio Sálgari, uno de los autores más leídos de todos los tiempos y admirado por los cultores del subgénero que lo consideran como una de las influencias clave de la cultura popular del último siglo, debido a su estilo directo, intenso y fuertemente expresivo… y que marcó en gran medida el lenguaje de medios como el cine, la novela de acción, el policial y muy especialmente, el estilo eminentemente visual del cómic.
Su saga de novelas de aventuras, calificada como literatura para niños y/o adolescentes, dio vida a uno de los héroes más emblemáticos y formidables como el pirata Sandokán o Tigre de la Malasia, que impregnado de arrojo y valor en su lucha contra el mal o la codicia, destacaba valores positivistas como el bien, la generosidad, el honor… precisamente, sus héroes se enfrentaban a todo tipo de peligros, enemigos y animales salvajes, aun a costa de su vida, si en ello estaba aplicar la justicia y lograr un final feliz… algo que impactó a sus millones de lectores.
Es así como Emilio Salgari deleitó a generaciones de jóvenes lectores que encontraron en sus narraciones un mundo de historias que describían lugares exóticos y que traspasaba todo límite de la imaginación… y sobre este punto, el escritor Carlos Yushimito comenta:
“Salgari siempre fue consciente de que su público era el joven adolescente y se dedicó a ello, porque a diferencia de otros como Verne, HG Wells o Kipling… la literatura que hacen ellos es para adultos, que las han ido adaptando para los jóvenes… Pero Sálgari se mete de lleno a la aventura, al mundo exótico y eso siempre fascina a las mentes juveniles (…) un joven no se acerca a una literatura super exigente al principio, entonces, crearle ese hábito y ese amor por las letras empieza por eso, por esas aventuras”.
Pese al éxito de sus novelas, la vida de Emilio Sálgari careció de aventuras y más bien tuvo que enfrentarse a los editores de su país que sacaron el máximo provecho con la venta de sus libros y de los que apenas él pudo ver una mínima parte… abrumado por el infortunio, acabó con su vida un 25 de abril de 1911… cuando tan solo tenía 48 años de edad.
Foto: Barco de Sandokán, por dardevilgenius