EL CABALLERO CARMELO es un precioso cuento del peruano Abraham Vadelomar que narra la vida y la muerte de un gallo de pelea, el engreído de un grupo de hermanos que vive con sus padres en Pisco. Esta versión sonora tiene música original tocada para la obra misma por un excelente guitarrista y un no menos excelente cajonero, quienes hicieron variaciones sobre el tema “El gallo camarón” de Chabuca Granda, mientras escuchaban la grabación de las voces, que ya teníamos lista.
Abraham Valdelomar nació en Ica el 27 de abril de 1888, hijo de Anfiloquio Valdelomar Fajardo y de Carolina Pinto (nótese que el papá del protagonista de El caballero Carmelo también se llama Anfiloquio).
Abraham siguió sus estudios primarios en Pisco y en Chincha, y los secundarios en el Colegio Guadalupe de Lima, donde fundó la revista
La Idea Guadalupana (1903). En 1905 (a los 17 años) se matriculó en
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y en 1909 publicó sus primeros versos en la revista Contemporáneos. En 1910 (a los 22 años) aparecieron sus primeros cuentos en las revistas Variedades e Ilustración Peruana, y al año siguiente aparecieron por entregas en estas mismas revistas sus novelas cortas La ciudad de los tísicos y La ciudad muerta.
En 1912 (a los 24 años) Valdelomar colaboró con la campaña presidencial de Guillermo Billinghurst y, luego del triunfo de su candidato, fue nombrado director del diario oficial “El Peruano” para luego ser nombrado Segundo Secretario de la embajada del Perú en Italia. Lo más importante de su estancia en Roma fue su participación en un concurso literario limeño con el cuento “El Caballero Carmelo”, que resultó ganando el primer premio.
A su regreso de Europa Valdelomar se convirtió en el líder de un grupo de jóvenes escritores y decidió fundar su propia revista literaria, a la que llamó “Colónida” y que, a pesar de su corta duración -sólo publicó cuatro números- tuvo gran importancia en el ambiente cultural peruano, al punto que comenzó a hablarse de un “movimiento Colónida”.
En enero de 1918 (a los 30 años) el escritor decide recorrer el territorio peruano como conferenciante, dando charlas en el Norte sobre temas estéticos, patrióticos y sociales. Pero había postulado a la diputación regional de Ica y, al ser elegido, viajó a la ciudad de Ayacucho, sede del Congreso Regional del Centro. El 1º de noviembre de 1919 Valdelomar sufrió un accidente mientras participaba en la segunda sesión preparatoria del Congreso, muriendo dos días después a los 31 años de edad.
Abraham Valdelomar es un caso excepcional dentro de la literatura peruana. Elogiado y atacado en vida como ningún otro escritor peruano, estuvo decidido a triunfar en su medio y no dudó en adoptar posturas desafiantes y escandalosas a la manera de Oscar Wilde, a quien seguramente quiso imitar. Sin embargo, detrás del decadentismo que solía mostrar en público y de su apego a las frases brillantes e irónicas, se descubre un auténtico temperamento artístico, lleno de sentimiento y nostalgia, que se manifiesta en sus mejores poemas y en los cuentos criollos que forman su libro El Caballero Carmelo, que contiene algunos de los mejores relatos escritos en el Perú.
Un enlace que parece ser útil para quienes quieran más información sobre Valdelomar es el siguiente: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/valdelomar.htm
Don Alonso: Muchas gracias a usted y a su equipo por tan aleccionador trabajo. Esperamos disfrutar pronto de El Mundo es Ancho y Ajeno y también de Arguedas y de Palma, mejor si son sus páginas taurinas.
Si bien a veces me parece que se repiten un par de voces sobre actuadas en las emisiones, puede que éstas finalmente no hagan sino enfatizar el necesario dramatismo de las obras.
Me he tomado la libertad de enlazar este blog en mi espacio: (http://vladimirteran.blogspot.com). Felicitaciones.
Comentario por Vladimir — 9 Febrero 2008 @ 13:15