Haber recibido el Premio Integración y Solidaridad en el año 2005, le permitió al padre Joaquín Ferrer Beniel ampliar la Aldea del Niño "Beato Junípero Serra” y mejorar los ambientes como el comedor destinado a los niños más pequeños. La aldea, ubicada en Mazamari, provincia de Satipo, en el departamento de Junín, cuenta ya con 560 niños, de los cuales 260 son Ashaninkas y Nomatsiguengas. Nos contó, que gracias al Premio, ahora pueden ayudar a niños no solo de Mazamari, sino de otros distritos toda la provincia.
Los niños han empezado a recibir clases de inglés y español, sin dejar de lado las clases en su propia lengua indígena, con el objetivo de revalorar la cultura de sus pueblos y no permitir que sea olvidada. También se ha terminado de implementar los talleres de carpintería que permitirán a los niños y adolescentes tener una profesión al terminar el colegio.
Hace 30 años que el padre Joaquín Ferrer Beniel, misionero franciscano, llegó al Perú desde Valencia, España. Al conocer los problemas que afectaban a los niños Ashaninkas y Nomatsiguengas de Satipo, construyó la Aldea del Niño "Beato Junípero Serra” para rescatarlos de la violencia terrorista. Hoy más de 110 adolescentes han terminado el colegio con éxito y algunos ya se encuentran estudiando en la universidad o institutos superiores.
Felicitaciones por el reconocimiento, pero principalmente gracias por el esfuerzo que realiza en el día a día.
Es loable que hayan ampliado la atención de los niños y que continúen formándolos hasta jóvenes. En nuestro país aún faltan buenos carpinteros, que además sean honestos. Si logran darles acceso a una formación adecuada, tal vez lo que sigue sería ponerlos en contacto con las empresas que requieren de este tipo de trabajadores, para que así tengan más experiencia en la actividad y luego, ellos puedan asociarse y hacer una pequeña empresa. Claro, que tendrán que continuar capacitándose en otras áreas, como es la gestión de microempresas.
Comentario por Rosa Ana — 31 Julio 2008 @ 16:33