Graciela Farfán es monitora del Centro Rural de Formación en Alternancia “Virgen Natividad” del pueblo de Paccas en la provincia de Anta, Cusco. Ella nos contó que, gracias al Premio Integración y Solidaridad, ganado por la asociación Prorural en el 2006, se logró mejorar los programas educativos que se imparten a las niñas de su comunidad.
Algunas de las mejoras e innovaciones realizadas en el Centro Rural “Virgen Natividad” son los talleres productivos de bisutería, tejidos y corte y confección que desde el 2007 se desarrollan con éxito en Paccas. “Cada niña tiene un proyecto productivo de innovación, que les permitirá desarrollarse profesionalmente al egresar”, cuenta Graciela Farfán.
Ya son 33 los Centros Rurales de Formación en Alternancia (CRFA) que promueve la Asociación Civil Prorural en conjunto con los padres de familia y las autoridades de distintas comunidades campesinas de todo el Perú. En ellos se imparte el sistema de la triple formación: académica, humana y laboral-productiva. Mediante este sistema, se cada una de las estudiantes desarrolla la capacidad de crear un proyecto profesional que les ayude a generar sus propios ingresos económicos para el bienestar de su familia y el desarrollo de su comunidad.