
En Ayacucho, las vÃctimas de la guerra interna todavÃa ven cuerpos mutilados y escuchan gritos y ráfagas de bala que no les permiten dormir.Â
Hoy se cumplen cinco años de la publicación del Informe Final de la Comisión de Verdad, aquel importante documento que intenta indemnizar la moral de un grueso sector de peruanos que fueron vÃctimas directas del terrorismo y la represión estatal durante los años del conflicto interno.Â
Pero cuánto de las recomendaciones de esta durÃsima obra constituida por 17 mil testimonios, se ha cumplido a la fecha en Ayacucho, por ejemplo, una zona donde la violencia se ensañó sin importarle quién estaba con el orden y quién con el enemigo.Â
Acompáñenos a revisar brevemente cómo piensan y viven un grupo de ayacuchanos, y juzgue por su cuenta, si a un lustro de la publicación del informe, el estado está haciendo lo justo para que este episodio no se repita.
La solución de tan grave problema debiera incorporarse en la agenda del gobierno peruano. La salud mental de la nación está en juego; la sociedad peruana está enferma por causa de la secuelas que dejó la violencia interna sobretodo quienes fueron actores directos de este drama. ¿Esperaremos que los problemas se agraven?. No escaparemos del dÃa en que hijos y nietos señalarán nuestra responsabilidad: una generación, salvo contadas excepciones, que fue pasiva espectadora de la barbarie; desviamos la mirada, tapamos las bocas, taponamos los oÃdos… y pese al tiempo transcurrido, seguimos con la misma actitud.
Comentario por Armonia — 15 Octubre 2008 @ 21:39