Aquellos que viajen a Pekin en agosto, durante los próximos Juegos Olímpicos, no podrán degustar la carne de perro. El tradicional plato de la gastronomía china ha sido prohibido por el Gobierno de Pekín durante el periodo Olímpico.
La prohibición estará vigente hasta el mes de septiembre, según una circular que
la Asociación de Restauración de Pekín envió a los restaurantes de la ciudad. El subdirector del Buró de Turismo de Pekín, Xiong Yumei, ha recomendado a empleados gastronómicos “evitar los conflictos” y usar la diplomacia para disuadir a los clientes empeñados en degustar carne de can.
La costumbre de comer perro proviene de
la Dinastía Qin (221-24 a.C), según recoge el “Li Ji”, un antiguo manual de rituales. Además su ingesta tiene un uso terapéutico que figura en el Bencao Gangmu o Compendio de Materia Médica que data de 1578. El perro es un alimento caliente y beneficioso para los ligamentos, la circulación sanguínea y la digestión.
En China, la afición por los canidos prevalece sobre todo en la mayoritaria etnia Han, mientras que, al igual que los occidentales, lo consideran un tabú los tibetanos, mongoles, manchúes, uigures, hui y kazajos.
EFE