El equipo ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDUQ) llegó a Río de Janeiro y realizó su primer entrenamiento en el campo del Flamengo, que es el mayor rival del Fluminense, su adversario en la final de la Copa Libertadores.
El LDUQ se medirá al Fluminense el próximo miércoles en el estadio Maracaná en el partido de vuelta de la final del máximo torneo continental, para revalidar el 4-2 que cosechó en el partido de ida, disputado la semana pasada en la capital ecuatoriana.
A su llegada a Río, el entrenador argentino Eduardo Bauza admitió estar “ansioso” y se mostró cauteloso con respecto a la victoria final. La ventaja no es muy grande, no está cerrada. El partido va a ser difícil para los dos, pero nosotros sabemos cómo vamos a jugar. Ojalá que podamos hacer un buen partido, si no, lo vamos a pasar mal”, dijo Bauza.
El centrocampista Patricio Urrutia comentó que “no se puede estar tranquilo en una final” y resaltó que va a ser un momento “importante” e “histórico”.
El delantero Joffre Guerrón destacó que en Quito, el LDUQ “lo hizo muy bien” y deseó que el miércoles el equipo ecuatoriano pueda “tener buena noche” para “llevarse la final”.
EFE